martes, 18 de marzo de 2008


El rey, la princesa y la plebeya

Siempre creí en que todo el amor que nunca tuve podía dárselo a alguien y así…darle la felicidad que nunca conocí…

Traté de dártela, te di la llave empolvada de mi corazón, me cegué a lo que otros decían, me ensordecí a sus advertencias, me cerré y te di todo de mi…sin dudar, sin temores, sin odio, sin rencores, sin defectos ni virtudes…te di mi corazón a secas para que lo tomaras! Lo besaras! Y te quedes con todo el!!!...

Maldigo y Bendigo el momento en que mi corazón reemplazó sus latidos por tus sonrisas….

¿Por qué la llave se deslizó de la caja fuerte que nunca debía abrirse?

¿En qué momento descuidé la batalla, la matanza que mantenía constantemente por no dejar que un intruso invada mi fuerte…?

¿En qué momento izaste la bandera de victoria en mi alma…en mi vida…?

¿Por qué tus ecos me nombraban princesa cuando tus palabras proclamaban a otra…tu reina…?

¿por qué me buscaste a mi!!!!...en aquella celda sin luz mientras tenías las riquezas esperando en tu cuarto…?!!

¿por qué te escabullías en la noche a pasos ligeros, cuando todo era silencio, para verme, para hablarme y hacerme creer que si te importaba?...¿por qué si aquella reina te entregaba ciegamente todo su cuerpo, alma, vida??!!!

¿Por qué?

¿por qué querías convertir a una indefensa plebeya en princesa?

¿por qué mi ejercito se dejó vencer por simples ternuras en tus palabras?

¿lo recuerdas?

Esa noche, aquel baile al cual difícilmente pude llegar, donde damas vestidas de gala y caballeros alardeando de su poder festejaban una batalla ganada…¿lo recuerdas?...

Cuando busqué mis mejores ropas solo para verte…para que me vieras?

La reina no estaba, según ciertos rumores desde ya algunos meses la reina había estado engañando al rey con el rey vecino y esto lo carcomía…

En aquella época, en aquel baile…entre la gente me buscabas con un antifaz negro y con tus trajes imponentes dignos de un rey…

Me buscabas y sonreías…yo te veía desde una esquina…

Finalmente me encontraste…me diste un antifaz y me encerraste en una caja de música y sueños con tu baile…

Bailabas…me apretabas contra tu cuerpo y me decías que me querías…

Mi corazón saltaba con cada frase murmurada a mis oídos…no pude más…

Fui a sentarme antes de que desfalleciera ahí mismo en tus brazos…

Muchas veces tus labios buscaron los míos pero el miedo y el temor se colgaban de ellos y apartaban tu ternura…

Mi alma se partía al ver la tristeza y la decepción en tus ojos…

QUERÍA!!! CREÉME!!! YO TE QUERÍA!!!

Pensé que una vez más esta plebeya lastimaría a su rey…decidí irme antes que seguir con su decepción…

Entonces…pasó algo que jamás imaginaba que pasaría…

Me tomaste fuertemente del brazo. Me escabulliste entre la gente y me llevaste al corredor cerca de las fuentes de la salida….

Me arrinconaste y me reclamaste tantas cosas!!!...yo me moría del dolor..pero no podía hablar…el miedo me vencía…la inseguridad y el temor que con la intensidad de mis palabras te alejaras…no podía…como quería que me entendieras…

De pronto…en el mar de dudas que me ahogaba….sentí algo cálido tocarme…

Tus labios…

Temblé…

Te miré y no pude más…

Te besé con fuerza tratando de decirte con aquel beso todo lo que no podía con palabras

Sonreíste…

Me besaste una vez más…

No podíamos apartarnos…

Bajé mi rostro avergonzado

Me abrazaste

Te abracé y una lágrima se deslizó por mi mejilla…

¿por qué….?.....perdí….me dejé vencer….

¿por qué?...¿por que me haces quererte tanto?!...¿por qué? Fueron las últimas palabras que pronuncié antes de su partida….

Después de eso…el rey obtuvo lo que quiso…la llave del corazón de una humilde plebeya que lo único valioso que poseía era el sentimiento de quererlo tanto…

¿Qué paso contigo rey?

¿Que pasó con la dulzura de tus abrazos?

¿Que pasó con la timidez de tus besos?

¿Que pasó con la profundidad de tus miradas?

¿Que pasó con la intensidad de tus palabras?

¿Que pasó con el rey que me convirtió en su princesa?

¿Que paso contigo princesa?

¿Que pasó cuando descubriste que en los “te quiero” del rey rondaban los fantasmas de su reina?

¿Que pasó cuando encontraste la llave que tanto apreciabas tirada en la misma celda a la que pertenecía?

¿Que pasó cuando los labios del rey comenzaron a saberte amargamente?

¿Que pasó cuando sentías repugnancia por las sobras de abrazos que te daba el rey?

¿Que pasó cuando te diste cuenta que la frialdad del rey te quitaba tu título?

¿Qué pasó cuando obligadamente tuviste que regresar a ser solo aquella plebeya…?

¿Qué pasó contigo plebeya?

Pobre de la plebeya por creerse princesa…

Pobre de la plebeya por tratar de creer en palabras más sueltas que el viento…

Pobre por entregarle la castidad de sus labios…

Pobre por creer en palabras cubiertas secas cubiertas de oro

Pobre por aceptar que aquel rey se quedara con su último bien….su corazón…

La tristeza se hizo lágrimas y estas se convirtieron en gritos

La memoria se hizo recuerdos y estas se convirtieron en astillas

La decepción se hizo una herida cortante y esta se convirtió en su debilidad

La soledad se hizo gritos ahogados y estos se convirtieron en su falta de aliento…

La necesidad se hizo deber y este se convirtió en dependencia…

Dependencia de aferrarse a su dolor…

El dolor era él…él era amar….el amar era su felicidad…su felicidad era un sueño… su despertar era tristeza y su tristeza era morir…

El no verlo era sinónimo de locura

La indiferencia era recordarlo aún más

El silencio era ahogarse en sus palabras

El cegarse era desvanecer en la intensidad de sus ojos…

¿Qué pasó entonces con la plebeya? ¿murió?

No…pero aprendió una de las lecciones más duras…

Aprendió a vivir sin él…sin nunca dejar de quererlo….

Reemplazó su cautivadora sonrisa con una inocente risa

Reemplazó sus vivos ojos con unos que te visten de amor

Reemplazó su firme y caliente piel con una en la cual la paz te alienta a dormir eternamente en ella…

Reemplazó su oscura voz con una dulce melodía

Reemplazó sus intensas caricias con tímidos besos y débiles susurros de ternura…

Reemplazó su amor con alas de LIBERTAD con un amor que te envuelve y te ENCIERRA en sueños…

¿Qué fue del rey, de la princesa y de la plebeya después de esta triste historia?

La plebeya despertó del cuento y reencarnó en los finales tristes de cada historia de amor…

El rey reencarnó en la lujuria y en la infidelidad de los débiles de corazón…

Y la princesa…en la esperanza de creer en el amor eterno…

Nunca dejaré de ser tu princesa…

Nunca voy a despertar de este sueño…

No quiero ser el pasado ni el futuro de nadie…

Solamente….el presente de la persona que ame…

Para mi…no existe el tiempo…no existe el pasado ni el futuro…

Tu eres mi presente por siempre y para siempre…

Att…tu princesa….

FIN

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